El hombre de la esquina (Postal #8)

En caso de tormenta, siempre habrá un vecino dispuesto a tomar un palo y limpiar el bocacalle. Espere y verá. Saldrá con mala cara, buscando ojos para demostrarles su sacrificio; saldrá en cueros, o apenas tapado por un pilotín. Despeinado, con una bermudas de flores, con botas de goma hasta las rodillas. Hará de la deselegancia su bandera. Su condición de héroe por encarar una gesta que nadie estuvo a dispuesto a encarar lo volverá inimputable. Realizará su tarea con aires sobreactuados. Exagerará el sacrificio, el problema y las consecuencias posibles. Recalcará la importancia de su presencia en el asunto, en contraposición a la negligencia manifiesta del resto del vecindario. Será grosero, maleducado y fanfarrón. Y estirará su prolongará su labor hasta que venga alguien a decirle algo. Pero usted permanezca en silencio, espere, y verá como a pesar de todo; le terminará solucionando el problema.